Mundo ingrato

 

Tome mi pluma sin prisa

porque ni fuerzas tenía

y quise escribirte un verso

mandándote el alma mía.

 

Yo que te tuve en mi vientre

y espere dichosa el día

en que por fin tu vendrías

hacer muy feliz mi vida.

 

Y te cuide como a nadie

viendo como tu crecías

porque el amor de una madre

no tiene precio y valía.

Cuando estuviste enfermo

fueron noches de desvelos,

mas Dios puso en ti su mano

sanándote por completo.

 

Y fuiste un niño muy tierno

que me daba mil caricias

yo gozaba con tus juegos

y hasta con tus travesuras.

Así te fuiste haciendo hombre

y yo enderezando tus pasos,

pero hoy el mundo ingrato

te arrebata de mis brazos.

 

Autora: Susan Elizabeth Arellano.

 

( Itzy Maya )

 

 

 

 

 

 

©WebMasterSolitaria